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¿POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE LA ACTITUD POSITIVA A LA HORA DE CAMBIAR HÁBITOS ALIMENTARIOS? 


EL PODER DE LA ACTITUD POSITIVA EN LOS PROCESOS DE CAMBIO Y RECONCILIACIÓN CON LA COMIDA

¿Con qué actitud afrontas los cambios, los problemas y la vida en si?

¿Sabes que de tu actitud depende el éxito de todo lo que te propongas?

¡Hola una semana más! Hoy republico post antiguo que he modificado y rediseñado. La actitud positiva, un tema que me encanta y me pasaría horas y horas hablando sobre ello. ¡Vamos allá!

Una buena actitud ante la vida, también tiene mucho que ver con mantener una buena salud. En los procesos para lograr un peso saludable y un equilibrio psicoemocional imprescindible. De hecho, es la gran diferencia que va a marcar la diferencia.

«La actitud tiene todo que ver para conseguir el éxito», asegura Tamara de la Rosa, psicóloga clínica en este artículo.

La actitud en los procesos terapéuticos:

Mirando hacia atrás y reflexionando sobre los procesos terapéuticos para bajar de peso, superar la ansiedad por comer y sanar la relación con la comida, me doy cuenta de lo complejos que pueden llegar a ser.

Complejo no significa imposible, es totalmente posible. Lo que sucede es que puede tener múltiples orígenes.

 Y una condición sine qua non para tener éxito en el proceso, es que éste se realice con la mejor de sus actitudes.

Y si hace falta, acompañado. Lo cual, además, lo convierte en mucho más soportable, eficaz, llevadero y sencillo.

Tengo muy presentes todas las personas que he conocido en mi vida, tanto en mi vida personal como profesional, que han hecho un cambio, a priori imposible o casi, o a lo sumo, muy difícil.

O personas que han logrado cambiar su vida, su forma de ser, prácticamente transformándose en una persona nueva.

Todas tenían y tienen en común algo que las caracterizó durante ese proceso: Ese brillo en la mirada (muchas veces conviviendo con el dolor presente que están experimentando por su situación), llena de convicción, fija en tus ojos mientras expresan con determinación y sin titubear estas palabras (o similares): "No importa lo que tenga que hacer, cómo me vaya a sentir por el camino, ni mi situación actual, mis problemas, mi entorno, ni lo que tarde en conseguirlo.... No me importa porque va a valer la pena y sé dentro de mi que ¡Lo voy a lograr!”

“Cuando una persona comienza a hablar de sus sueños, es como si algo brota desde su interior. Sus ojos brillan, su rostro se ilumina, y se puede sentir la emoción en sus palabras.” John Maxwell

¡Esto es Actitud! Esto es lo que intento explicar a las personas que acompaño y que cada vez que lo explico siento que me quedo corta.

Para mi es algo parecido al amor, que es algo que se siente pero si lo intentas explicar, se queda corto, pierde valor, magia y potencia.

Por experiencia propia, y siendo testigo de las personas a las que he acompañado y acompaño día tras día, cuando se siente esta convicción interna por todas las células de tu cuerpo y esta disposición a hacer posible lo que parece imposible, cueste lo que cueste, TODO se alinea para ello.

​Una actitud positiva provoca una reacción en cadena de pensamientos, eventos y resultados. Es un catalizador y desata extraordinarios resultados. Wade Boggs.

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¿Qué significa realmente ACTITUD?

Según el diccionario de la Real academia española Actitud significa "tal cual":

  • Del lat. *actitūdo.

1. f. Postura del cuerpo, especialmente cuando expresa un estado de ánimo. Las actitudes de un orador. 

2. f. Disposición de ánimo manifestada de algún modo. Actitud benévola, pacífica, amenazadora, de una persona, de un partido, de un Gobierno.

Es mucho más que esto...

Según el Psicólogo Antonio Bolinches:

“Disposición previa a la acción que determina la forma en que la persona reacciona ante la realidad. Debemos considerarla un poderoso condicionante de comportamiento general y de la conducta concreta.

Hace una distinción de la actitud en si con la actitud positiva:

“Según su sistema PAN (Padre-Adulto-Niño) es una forma de afrontar la acción des de una disposición favorable porque las tres partes del yo consideran que la tarea a realizar es la adecuada y realizadora para el adulto.

Que el resultado de su aplicación de a cada parte del yo lo que necesita. O sea: que gratifique al niño (nuestro niño interior), resulte realizadora el adulto y la considere correcta el padre (nuestro padre interior).”

​Una actitud positiva no tiene nada que ver con el positivisimo:

Una actitud positiva no tiene nada que ver con pensamientos positivos surrealistas y sin sustento en el que apoyarse. Es algo mucho más profundo y expansivo.

Algo que uno mismo tiene el deber de encontrar si quiere tener éxito tanto en sus objetivos, como en la vida en si.

Una buena actitud es algo que no nos puede dar ningún terapeuta, ni ninguna terapia. Sí que nos pueden acompañar a encontrar nuestros propios recursos y sostenernos durante el proceso.

También, a liberarnos de creencias que nos limitan y que nos causan actitudes  derrotistas. Si yo me siento incapaz, lo más seguro es que mi actitud no sea la más positiva del mundo. Lógico, ¿no?

Una buena actitud es una elección propia y libre de cada uno.

Es una semilla que nace de dentro y que uno decide que hacer con esa semilla, si la riega o no, y con qué lo hace, para que dé unos buenos frutos. Nadie des de fuera va a venir a regártela, ni a cuidártela.

Una buena actitud es entender la realidad propia, las propias dificultades, aceptarlas, tirar hacia delante y buscar alternativas afrontando la situación con responsabilidad, coraje, compromiso.

Una buena actitud es tener FE, es elegir creer que es posible y darle sentido aunque no haya nada tangible que te lo demuestre. Es aceptar los límites y entonces, ir más allá.

Así que hayas aceptado tus límites, ve  más allá- Albert Enstein

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La actitud positiva es una capacidad psicológica innata que todos podemos desarrollar (si queremos)

Según Antonio Bolinches la actitud positiva junto con la inteligencia constructiva, la bondad, y la voluntad forma parte de las capacidades psicológicas que refuerzan el autoconcepto.

Definde el autoconcepto como “Lo que una persona se valora a si misma. Depende de las capacidades que posee el sujeto en el ámbito intelectivo, caracterial y de relación interpersonal.”

“Sólo hay un rincón del universo donde uno puede estar seguro de progresar y ese rincón es uno mismo.”

Afirma que son cualidades que todos las poseeemos porque forman parte de la naturaleza humana y que por sus facultades son susceptibles de ser desarrolladas.

¿Tener una buena actitud es tan simple y fácil entonces?

La verdad es que si… pero también no. Es sencillo pero puede no ser fácil. Cabe decir que es un trabajo diario que necesita trabajo, atención, mimos y cuidados.

Y mucha, mucha, muchísima paciencia, comprensión, cariño y tacto. La misma con la que tratarías a un niño de cinco años.

Es posible que a menudo, nos pillemos con el mismo drama, lamentaciones y haciéndonos víctimas de las circunstancias.

No pasa nada, todo está bien si ponemos consciencia. Lo importante es darse cuenta y después volver "a subir al caballo".

En este post de Facebook hablo sobre cómo funciona nuestro cerebro cuando hacemos algo una y otra vez y porqué cuesta tanto de cambiar.

Así que lo más normal del mundo será tener días buenos y otros tantos no tan buenos.

Lo importante es tomar consciencia, saber que forma parte del proceso y como dice el proverbio chino si te caes 7 veces, levántate 8.

La incomodidad en los procesos de cambio:

Hay que tener en cuenta que a pesar de intentar mantener una buena actitud, durante un proceso de cambio hay mucha incomodidad. Puedes leer este artículo sobre el miedo al cambio.

A todo esto, súmale que al principio de un proceso de cambio profundo, puede que te encuentres peor que antes y encima, no tienes nada tangible a lo que agarrarte para ofrecerte la seguridad de que va a funcionar.

Con toda esta oleada en contra como si fueras nadando por un río a contracorriente, ten por seguro que no es posible atravesarlo sin una actitud positiva.

“Una persona feliz no tiene un determinado conjunto de circunstancias, sino un conjunto de actitudes.” Hugh Downs.

Siguiendo con Antoni Bolinches nos explica que “Si tuviera que darte un truco para facilitar que puedas desarrollar la actitud positiva sin excesivo esfuerzo busques y tengas presente la manera de gratificar al niño.

No es lo mismo decirle que se fastidie y que renuncie a tomar helados porque has decidido adelgazar, que hacerle ver que de esa manera él también será beneficiado porque se sentirá más atractivo.”

Exacto. Ya he explicado en retransmisiones en directo a través de Facebook que para que el proceso tenga éxito hemos de encontrar gratificaciones alternas a la comida. Encontrar la satisfacción del propio proceso.

Si no lo hacemos podemos llegar a tal punto de frustración que nos de una pataleta y mandemos a la porra todo lo que estábamos haciendo para tirarnos de cabeza a aquello que nos hemos reprimido o la rebeldía: “¿Que no puedo comer esto? Si hombre, ahora verás!!”

Una buena actitud puede salvarte hasta la vida:

Una buena actitud puede curar, es más, puede hasta salvarte la vida, así lo afirma este artículo.

Así también lo afirmó Víctor Frankl:

“Los que conocen la estrecha relación que existe entre el estado de ánimo de una persona —su valor y sus esperanzas, o la falta de ambos— y la capacidad de su cuerpo para conservarse inmune, saben también que si repentinamente pierde la esperanza y el valor, ello puede ocasionarle la muerte.”

Víctor Frankl es autor del libro “El hombre en busca de sentido” que os recomiendo totalmente; neurólogo y psiquiatra austríaco, fundador de la logoterapia, sobrevivió desde 1942 hasta 1945 en varios campos de concentración nazis, incluidos Auschwitz y Dachau.

Otras frases y reflexiones impactantes de V. Frankl relacionadas con la actitud y su impacto en la propia vida, después de haberlo experimentado en su propia piel:

  • "Todo puede serle arrebatado a un hombre, menos la última de las libertades humanas: el elegir su actitud en una serie dada de circunstancias, de elegir su propio camino. ¿No podemos cambiar la situación? Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento."
  • “Lo que de verdad necesitamos es un cambio radical en nuestra actitud hacia la vida.”

¿Los cambios generan sufrimiento? ¿Adelgazar es tan duro? ¿Es necesario sufrir tanto?

“El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional” Buddha

Querer cambiar pero a la vez estar sufriendo por ello porque hay alguna parte que en realidad no quiere, sucede y bastante a menudo.

No hace falta sufrir tanto. Esto es, al menos, si se sufre que sea de forma constructiva, esto es, aprovecharlo para aprender.

Hay quien dice que sin sufrimiento no hay crecimiento y que se aprende más por sufrimiento que por discernimiento.

Cuando uno está bien es difícil que se dedique a buscar las causas de su bienestar. Lo normal es que te dediques a disfrutarlo.

Ahora bien, cuando sentimos malestar sí es un momento en que aflora la necesidad de buscar las causas de ese malestar lo que nos puede llevar a hacer un proceso de autoconocimiento y desarrollo personal que sin duda, si hubiéramos estado bien, no lo hubiéramos vivido.

“Si queremos ser felices, además de saber gozar de lo bueno, hemos de aprender a positivar lo malo. Sólo gestionando bien las dificultades podremos conseguir que lo malo resulte bueno” A.Bolinches

Kristin Neff plantea que “El sufrimiento surge de una sola fuente: de no aceptar las diferencias que existen entre nuestra realidad y nuestros ideales.

Cuando la realidad encaja con nuestros deseos nos sentimos felices y satisfechos. Cuando no encaja, sufrimos. Pero las posibilidades de que nuestra realidad encaje totalmente con nuestros deseos en todo momento son nulas. Por eso, el sufrimiento es omnipresente.

La llave de la felicidad está en entender que el sufrimiento aparece cuando nos resistimos al dolor. No podemos evitar el dolor, pero no tenemos que sufrir por él.

Podemos distinguir entre el dolor normal de la vida (las emociones difíciles, el malestar físico, etc.) y el sufrimiento real, que sería la angustia mental provocada por la lucha contra el hecho de que la vida a veces resulta dolorosa. Por ej., si te resistes al hecho de que estás atrapado en un atasco te sentirás mucho más molesto, nervioso y enfadado.

El sufrimiento emocional se debe al deseo de que las cosas sean distintas a como son. Cuanto más nos resistimos a lo que está ocurriendo, más sufrimos. El dolor es como una sustancia gaseosa. Si permites que simplemente este ahí, acabara por disiparse el solo. Pero si luchas contra él y te resistes a él, confinándolo en un espacio cerrado, la presión aumentara más y más hasta llegar a una explosión.”

Victimismo o responsabilidad: También es una elección.

“Cuando te quejas, te vuelves una víctima. Deja la situación, cambia la situación o acéptala. Todo lo demás es locura”. Eckhart Tolle

Podemos elegir subir la montaña quejándonos de tener que hacer el viaje, del peso de la mochila, de la sed que tenemos...

Si bebemos, podemos quejarnos entonces de que el agua nos ha sentado mal, quejarnos de lo cansados que estamos, del frío, del calor, de que no hace ni frío ni calor, de las nubes, del sol, de la humedad, de todo lo que nos queda todavía, del dolor de pies, de lo incómodas que son las zapatillas, de todo lo que nos estamos perdiendo por estar haciendo esto, de que no vemos la cima todavía, de que queremos llegar ya, de lo fácil que es o ha sido para otros, de que nos gustaría haciendo otra cosa, de que a lo mejor tanto esfuerzo para nada, de que porque nos ha tocado vivir esto, de qué porque nuestros padres nos han hecho así...

O por el contrario, podemos elegir hacer el camino centrándonos en cada paso, aceptando cada situación, aprendiendo de cada dificultad y fortaleciéndonos con cada paso dado y con cada reto superado.

Podemos mirar atrás culpándonos de todos nuestros fracasos convenciéndonos que esta vez va a ser uno más, quejarnos y auto-compadecernos de todo lo que hemos sufrido y todo lo que nos queda por sufrir, culpando a los demás por el daño que nos han hecho y mirar hacia arriba, ver las nubes y horrorizarnos de todo lo que nos falta por llegar.

O en cambio, podemos mirar atrás, dándonos cuenta de todo lo que hemos superado con ilusión de llegar a la cima aún sin verla, confiando en que allí está y que allá vamos, desapegados del resultado, orgullosos de nosotros y disfrutando del proceso, a pesar de sus dificultades porque sabemos que lo importante no es el resultado si no en la persona en quien nos vamos a convertir durante el camino.

Podemos elegir focalizarnos la experiencia y bueno que estamos obteniendo y vamos a obtener, o bien en lo que estamos perdiendo al esforzarnos.

Podemos elegir en patalear por querer llegar ya y desesperarnos más a cada paso o mantener la calma, cultivando la paciencia, sabiendo que los cambios de verdad y para siempre, se cuecen a fuego lento.

Podemos forzarnos y obligarnos a subir a desgana, deseando en realidad hacer otra cosa o elegir des de la responsabilidad: Hacerlo con todas las ganas o no hacerlo y descansar.

Podemos pensar que es horroroso, “superduro”, difícil y quejarnos a cada paso, con lo que lo más seguro es que no lleguemos ni a la tercera parte del camino pues ya sólo escucharnos nos aburre y nos roba la energía que necesitábamos para subir.

O podemos tomarlo como un reto, lo cual tan sólo la palabra “RETO” nos impulsa a la acción y a dar lo mejor de nosotros para conseguirlo.

Podemos seguir en la lucha desgastante por sobrevivir o dar el primer paso para empezar a VIVIR.

¿Y tú, qué eliges?

"El descubrimiento de mi generación es que un ser humano puede alterar su vida al alterar sus actitudes." William James

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​Bien, por hoy termino este post. Lo concluyo afirmando que en la mayoría de ocasiones, la diferencia entre lograr algo y no hacerlo puede llegar a depender en muchas ocasiones solamente de un parámetro: Una actitud positiva.

En el post de la semana que viene te ofreceré claves sobre cómo conseguir tener una actitud positiva a pesar de las dificultades. 

Venga va, ahora te toca a ti dejarme un comentario para saber:

¿Qué te ha parecido el artículo? ¿Cuál es tu actitud ahora mismo? ¿Con qué dificultades te encuentras en tu día a día en tu propio proceso? 

Tú eres lo más importante aquí. Eres el/la auténtico protagonista. Sin ti mi trabajo no tendría sentido.

¡¡¡¡Muchas gracias!!!!

Sandra Navó

Psiconutricionista y Coach de Salud Integrativa. Enseño a utilizar la alimentación y los problemas de peso como vías de aprendizaje, autoconocimiento y crecimiento personal. ¿Conectamos también en facebook?

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error: ¡Heeeey! No me copies : ( ¡Trabajo muy duro para crear contenido! Si te interesa lo que escribo, puedes compartirlo ; ) Muchas gracias y que trabajes bien